No hace falta empezar con un sistema complejo. Un registro constante y una rutina de revisión pueden ayudarte a entender qué está pasando en tu negocio.

Separá los movimientos del negocio

Identificá los ingresos y gastos de la actividad por separado de tus consumos personales. Si usás una misma cuenta, marcá a qué corresponde cada movimiento para poder revisarlo después.

Registrá lo que pasa, cuando pasa

Anotá fecha, concepto, importe y medio de pago. Guardá los comprobantes en una carpeta ordenada y revisá que el registro coincida con los movimientos de caja y cuentas.

Reservá un momento para revisar

Elegí un día de la semana para completar pendientes y mirar los próximos pagos. Al cierre del mes, revisá los ingresos, gastos y saldos junto con las dudas que quieras conversar con el estudio.