La primera consulta es una oportunidad para conocer tu situación y definir qué necesitás resolver. No hace falta tener todo ordenado para dar ese paso.

Contanos sobre tu actividad

Prepará una descripción breve de lo que hacés, cómo vendés y dónde desarrollás tu actividad. Si todavía estás por comenzar, contanos qué proyecto tenés en mente.

Identificá tus dudas principales

Podés anotar qué te gustaría organizar o entender mejor: tus registros, la gestión de personal, las inscripciones o la información de tu negocio. Elegir un objetivo ayuda a orientar la conversación.

Reuní la información que ya tengas

Si contás con inscripciones, registros o comunicaciones relacionadas con tu consulta, podés comentarnos cuáles tenés. Durante la reunión te indicaremos qué documentación hace falta y cómo compartirla. No envíes contraseñas ni claves fiscales por el formulario.